Cómo reproducir música desde un NAS en el Mac
Si tu música vive en un NAS, o en el disco compartido de otro ordenador, puedes escucharla en el Mac sin copiarla. Conectarlo es sencillo; lo que da problemas es la red: cortes, carpetas que desaparecen cuando el NAS se duerme o permisos mal configurados. Esta guía te explica cómo montarlo bien y qué hacer cuando algo falla.
1. Qué necesitas
- Una carpeta compartida por SMB en el NAS (es el protocolo que usan casi todos los NAS y el que macOS maneja mejor).
- El Mac y el NAS en la misma red. Mejor con cable Ethernet; el Wi-Fi sirve, pero es la causa más habitual de cortes.
- Un usuario del NAS con permiso de lectura sobre la carpeta de música. Si quieres corregir etiquetas o guardar portadas desde el reproductor, necesita también permiso de escritura.
2. Conecta la carpeta en el Finder
En el Finder, elige Ir ▸ Conectarse al servidor… (⌘K), escribe la dirección del NAS, por ejemplo smb://mi-nas.local o smb://192.168.1.50, e introduce tu usuario y contraseña. Marca la opción de guardar la contraseña en el Llavero para no tener que escribirla cada vez. Al terminar, la carpeta compartida aparece en la barra lateral del Finder y en /Volumes.
3. Añade la carpeta a tu biblioteca
En Sonora, ve a Carpetas ▸ Añadir carpeta… y elige la carpeta de música dentro del volumen del NAS. Después pulsa Reindexar (⌘⇧R) para que lea todo. Cuando termine, tus discos aparecen igual que si estuvieran en el Mac.
4. Evita los cortes de sonido
Un NAS por Wi-Fi, o una red cargada, puede entregar los datos a trompicones, y eso se oye como cortes. Sonora lo evita copiando cada canción a una caché local en el Mac justo antes de reproducirla y preparando las dos siguientes. La primera canción tarda un segundo en empezar, y a partir de ahí la red ya no puede cortar el sonido. Lo que se copia es el archivo tal cual, sin tocar el audio.
Lo ajustas en Ajustes ▸ Reproducción ▸ Archivos en red, con tres opciones: copiar a caché local si están en red (recomendado), copiar siempre, o leer directamente del disco. La caché ocupa como máximo 4 GB, se borra sola empezando por lo más antiguo y puedes vaciarla cuando quieras.
5. Qué pasa si el NAS se duerme o se desconecta
Si Sonora no alcanza una carpeta de red, la marca como No disponible y muestra un aviso con el botón Reconectar. En ese caso no se borran de tu biblioteca las pistas de esa carpeta. Al pulsar Reconectar, macOS puede pedirte la contraseña; si aun así no se monta, Sonora abre la dirección smb:// para que la monte el Finder. Si el volumen se vuelve a montar mientras Sonora está abierta, la biblioteca se reindexa sola.
6. Ajustes del NAS que ayudan
- Dirección fija: reserva una IP para el NAS en el router, o usa su nombre
.local, para que la dirección guardada no deje de funcionar. - Hibernación de discos: si el NAS pone los discos en reposo, la primera canción tardará unos segundos en sonar. Es normal; puedes alargar el tiempo de reposo en su configuración.
- Cable: Ethernet entre el NAS y el router da un margen mucho mayor que cualquier Wi-Fi.
Problemas habituales
- La carpeta aparece vacía: el volumen no está montado. Conéctate de nuevo en el Finder (⌘K) y reindexa.
- El volumen aparece con otro nombre, como «Musica-1»: macOS lo ha montado dos veces. Expulsa el volumen y vuelve a conectarlo.
- Pide contraseña cada vez: no marcaste guardarla en el Llavero al conectarte.
- No puedo guardar portadas ni etiquetas: el usuario del NAS solo tiene permiso de lectura.
- Cortes aunque tengas caché: comprueba que en Archivos en red no esté elegido «Leer directamente del disco».
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